El Pharisäer, un café alemán con historia y tradición




“Sin café no puedo funcionar”. ¿Cuántas personas en el mundo pronuncian esta frase? Infinitas. Y es que en muchos países la bebida forma parte de la cotidianidad de la gente. Bien sea con leche, puro, con crema o en diferentes presentaciones, algunos son propios de cada región. Por ejemplo, está el café alemán Pharisäer, una mezcla de ron, café y crema batida, que tiene su historia.

Según la leyenda, fue creado por un granjero en Nordstrand, en el norte del país europeo, para el bautizo de su pequeña, en 1872. En aquel entonces estaba prohibido consumir bebidas alcohólicas durante la celebración del sacramento, de manera que el hombre se las ingenió para ofrecer ron, escondido dentro de una taza de café. No le sirvió de mucho, ya que el pastor que ofició el acto descubrió el olor en todas las tazas, menos en la suya. Acto seguido, exclamó: “Oh, ihr pharisäer”, que traducido significa: “Oh, ustedes fariseos”. De allí su peculiar nombre, porque, para él, quienes disfrutaban el elixir eran hipócritas (fariseos).

Café Pharisäer

Hacer café con máquina

Ingredientes

  • 4 onzas de café fuerte
  • 2 cubitos de azúcar (o al gusto)
  • 1½ onzas de ron oscuro
  • Crema batida

Preparación

  1. Lo ideal para servir esta bebida es una taza grande, para poder agregar suficiente crema batida.
  2. Llenar la taza con el café y endulzar.
  3. Añadir el ron y mezclar.
  4. Finalmente y con mucho cuidado, cubrir con la crema batida.
  5. Servir de inmediato.

Nota: Al momento de beberla, los alemanes tienen su manera de hacerlo. Ellos no combinan el café con la crema, sino que dan pequeños sorbos hasta que esta se acabe. Es tradición que si alguien con quien comparten la mesa remueve el Pharisäer, esa persona estaría obligada a comprarles una ronda de bebidas.

Cocina y Vino

Facebook Comments